Para negocios que ya pagan anuncios
Contesta las consultas, cotiza con tus precios y deja los pedidos y cobros ordenados para que tu equipo los revise. Mirá el recorrido de una venta y después probalo por WhatsApp.
Escribir por WhatsAppLo armé primero para mi negocio. Hoy lo preparo para negocios que ya pagan anuncios.
Mirá cómo trabaja Argos · 2:07
La aplicación
En la aplicación ves pedidos, cobros y conversaciones. Esto es lo que te permite revisar, empezando por lo que más cuesta perder.
El pedido, el cobro y la entrega se muestran por separado.
Podés ver cuáles quedaron entregados con saldo pendiente o sin un pago registrado, y revisar los comprobantes que mandaron tus clientes.
El cliente te pidió el precio, le contestaste y la conversación quedó ahí. Entre los mensajes nuevos, te olvidaste de volver a escribirle.
Argos te muestra cuáles quedaron pendientes y puede darles seguimiento según las reglas de tu negocio. El seguimiento automático va dentro de las 24 horas desde su último mensaje. Si piden que los contactés más adelante, la fecha queda agendada. Para escribirles fuera de esa ventana necesitás una plantilla aprobada por Meta para tu número.
Tenés varias conversaciones abiertas y, para saber qué sigue con cada cliente, te toca volver a leer los mensajes. Uno pidió precio, otro mandó el comprobante y otro está esperando que le enviés el pedido.
Argos los ordena según dónde quedaron: quién preguntó, quién recibió la cotización, quién está por pagar y quién ya pagó. Abrís la conversación y tenés al lado lo que pidió y la ubicación que mandó. Si va por encomienda, también están los datos listos para copiarlos en la página del transportista y generar la guía.
Vos o tu equipo pueden ver a quién atender y qué falta para completar el pedido, sin gastar la mañana reconstruyendo conversaciones.
Tenés algo nuevo para ofrecerles a tus clientes. Sabés que hay clientes a quienes podría interesarles, pero sus compras quedaron enterradas entre los chats. Para encontrarlos tendrías que acordarte de los nombres y buscar uno por uno.
Argos arma la lista de quién compró, qué compró y cuándo. La bajás en un archivo y elegís a quién tiene sentido hacerle una propuesta. Por ejemplo, podés buscar a quienes compraron algo relacionado con lo que vas a ofrecer.
Vos o tus vendedores tienen una base para preparar nuevas propuestas, sin depender únicamente de que lleguen consultas nuevas. Ustedes preparan y envían el mensaje a quienes aceptaron recibirlo.
Vas de una aplicación a otra para revisar si entró algo. Si atienden varias personas, además toca preguntarse quién está viendo cada conversación y qué le dijeron al cliente.
Argos contesta en los dos canales y reúne los chats en una sola bandeja. Tu equipo abre un solo lugar para ver lo que se habló y continuar la atención. Cada persona entra con su acceso, puede dejar notas internas, usar etiquetas y respuestas guardadas, y recibir avisos en el celular.
Argos atiende las consultas mientras tu equipo se ocupa de los casos que requieren intervención. Y si usás el destino automático en tus anuncios, tenés la atención preparada tanto en WhatsApp como en Instagram.
Los cobros ya están ahí y los gastos los anotás en la misma pantalla: cuánto entró, cuánto salió y cuánto quedó.
Y te arma el reporte para el contador, con lo que entró en efectivo y por banco y qué gastos traen factura. No te dice cuánto pagar de impuestos: eso lo decide tu contador.
Tus anuncios aprenden
Una consulta y una compra no dicen lo mismo. Con Argos, Meta recibe también el dato de la compra y su monto.
Con Argos, las ventas que vienen de anuncios de WhatsApp vuelven a Meta con el monto exacto y el anuncio del que salieron. Ese dato sirve para que Meta busque personas parecidas a las que ya compraron. Vos seguís decidiendo el presupuesto y los anuncios; Argos no administra tu pauta ni promete una reducción de costos.
No hace falta que me creás
Así calcula y resume un pedido · 1:05
Ejemplo de WhatsApp: pedido de ₡67.400. Con envío: ₡70.900 y anticipo de ₡35.450. Al recogerlo: ₡67.400 y anticipo de ₡33.700.
Del otro lado del WhatsApp que aparece abajo no hay una persona esperando: está Argos. El mismo que le pongo a tu negocio, contestándote a vos.
Mandale un audio, preguntale por los precios o contale cómo atendés hoy. Después hacé otra pregunta: fijate si sigue la conversación.
Podés empezar por algo así:
Vas a hablar con el Argos de esta página. El de tu negocio se configura con tu catálogo, tus precios y tus reglas.
Si al terminar esa conversación no tenés claro si te sirve, no te sirve.
Contra qué se compara de verdad
Para atender más, no siempre tenés que contratar a alguien más. Argos se encarga de responder consultas, cotizar con tus precios y dejar pedidos y cobros ordenados, también fuera de horario.
Si hoy atendés vos, te libera de pasar el día contestando las mismas preguntas y haciendo cuentas.
Si ya tenés vendedores, les permite concentrarse en los clientes que necesitan una conversación, una decisión o seguimiento personal. Llegan con el contexto a la vista, sin empezar de cero.
Si necesitás reducir la atención manual, Argos puede asumir tareas que hoy repartís entre varias personas. Sigue haciendo falta alguien que revise lo pendiente y atienda las excepciones.
Contra un menú de botones. El que ya conocés: «marque uno para precios, dos para horarios». Sirve para lo que está en el menú, y el cliente que pregunta otra cosa se queda sin respuesta. Argos no tiene menú: le escriben como le escribirían a una persona, y contesta lo que le preguntaron.
Contra una bandeja que depende de una persona. Si la herramienta ordena los mensajes pero necesita que alguien mande cada respuesta, fuera de horario el cliente sigue esperando. Argos contesta con los precios del negocio y deja la conversación a la vista del equipo.
Qué hago yo
Las compras se reportan a tu cuenta publicitaria, con tu permiso. En el alta reviso la conexión y que los anuncios sean de clic a WhatsApp. Solo se atribuyen las ventas que llegan con el dato de su anuncio; las consultas que entran por su cuenta quedan fuera de esa atribución.
Cinco días hábiles desde que estén listos el número que vamos a conectar, el catálogo con precios y los accesos a Meta. Si el atraso es mío, el segundo mes tampoco se cobra.
Precio
| Sencillo | Estándar | Alto volumen | |
|---|---|---|---|
| Mensual | ₡90.000 | ₡175.000 | ₡340.000 |
| Conversaciones al mes | 800 | 800 | 2.000 |
| …que en el día son | ~27 | ~27 | ~67 |
| Conversación extra | ₡150 | ₡150 | ₡150 |
A medida: se cotiza según el catálogo y las integraciones que necesitás.
El Sencillo y el Estándar incluyen las mismas funciones y 800 conversaciones al mes. El plan depende del catálogo y de las reglas que necesita tu negocio: lo defino al revisar tu lista de precios, antes de cotizarte. El alta se calcula aparte, según cómo se arma tu precio.
¿No sabés cuántas conversaciones te llegan? Está en tu Administrador de Anuncios, en los últimos treinta días. Si no tenés el dato, arrancamos con 800 y el primer mes lo medimos.
Se paga una sola vez y te incluye el primer mes de mensualidad.
| Si tu precio… | Alta |
|---|---|
| Se leeCada producto o servicio tiene un precio fijo en tu lista. | ₡300.000 |
| Se armaEl cliente elige una opción y le agrega extras con precios definidos. Por ejemplo, un lavado de carro con servicios adicionales o un paquete de fotografía. | ₡400.000 |
| Se calculaHay que aplicar una fórmula según la cantidad o las medidas del pedido. | ₡600.000 |
Sin IVA. Una conversación es un cliente que escribe y recibe respuesta, contado una sola vez por día. El escalón exacto se confirma cuando yo vea tu lista de precios — antes de la reunión, no después.
Para saber cuánto tendrías que vender para cubrir el plan, hace falta conocer lo que te queda de cada venta después de sus costos. La facturación por sí sola no alcanza para hacer esa cuenta.
Tu pauta (la pagás vos, a Meta, con tu tarjeta) · atender lo que se escala · los creativos y videos de tus anuncios · integración con tu ERP o punto de venta · cambios de catálogo (productos o precios nuevos) más allá de uno al mes, los demás a ₡25.000.
Los mensajes que iniciás fuera de la ventana de atención requieren plantillas aprobadas. El diseño de las plantillas está incluido; los envíos se pagan aparte a Meta.
Para quién no es
Prefiero que te vayás ahora y no después de una reunión.
Argos está pensado para atender las consultas que traen tus anuncios y devolverle a Meta las ventas que salen de ellos.
Sin anuncios, te estaría cobrando por algo que no te hace falta. Si lo que querés es empezar a pautar pero todavía no sabés armar un anuncio, eso se aprende en Del Reel a la Venta: cuando ya estés pautando, conversamos.
Esto no es un ayudante que te sugiere respuestas mientras vos decidís.
Responde consultas y cotiza con tus reglas sin que tengas que aprobar cada mensaje. Lo que no sabe lo deja marcado para que lo tome alguien de tu equipo, porque yo no atiendo a tus clientes. Si necesitás leer cada mensaje antes de que salga, vas a estar pagando por algo que no dejás trabajar.
Si comparás precios, compará también quién lo monta, quién lo mantiene y quién revisa un problema.
Acá lo armo yo y sigo a cargo de revisarlo; no te vendo solo el acceso a una herramienta.
El plan más chico son 800 conversaciones al mes.
Con ese volumen todavía tenés tiempo de contestar a mano, y yo te estaría vendiendo algo más caro que el problema. Volvé cuando el teléfono no te deje trabajar.
Preguntas
No. En el WhatsApp de prueba te contesta Argos, un asistente automatizado preparado con la información del negocio. Podés escribirle y ver cómo responde antes de decidir si sirve para el tuyo.
La conversación anterior queda disponible para retomar la consulta con su contexto. Si falta un dato, se puede volver a preguntar.
Argos cotiza con tu lista de precios, no con tu inventario. Si lo que vendés son miles de referencias que cambian todos los días y viven en tu sistema, hay que conectarlo — y eso ni está incluido ni entra en cinco días. Decímelo en el primer mensaje: si no te sirvo, te lo digo ahí mismo.
El número es tuyo. Podés descargar la lista de clientes y los registros de cobros desde la aplicación.
Las ventas dependen también de lo que ofrecés, del precio y de si ya comprobaste que hay personas dispuestas a comprarlo. Argos se encarga de una parte clave: cómo atendés a quienes te escriben.
Si alguien pregunta mientras estás ocupado o fuera de horario, puede recibir una respuesta, resolver sus dudas y avanzar con el pedido. Argos cotiza con tus precios, mantiene el contexto y deja la información ordenada para continuar la atención.
Responder a tiempo y atender bien te ayuda a convertir más consultas en ventas. Argos trabaja para que las oportunidades que conseguís no se pierdan por una respuesta que llegó tarde o una conversación olvidada.
Las cotizaciones se calculan con los precios y reglas cargados para tu negocio. Lo que no sabe queda marcado en la aplicación para que lo revise tu equipo. Si detectás una respuesta incorrecta, me avisás para revisarla.
Te contesta Argos, también fuera del horario del negocio. No es una demostración preparada: es el producto, trabajando con vos.
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